domingo, diciembre 17, 2006

Quién no la tiene

Espera una palabra cariñosa y recibe un cachetón desmedido.
Nada parece alterar, por ejemplo, la tranquilidad de las mariposas. A ella, en cambio, se le derrite la cara.

Le dicen una palabra y ya está dispuesta a explotar en rojo, como una manzana. Pero quién no la tiene.

Siempre que se queda muda, maquina elucubraciones de lo más variadas: qué vejez será la que la espera, si debe pedir una porción más de torta, hasta cuándo le va a doler el dedo grandote del pie. Todo se pierde en una nebulosa, pero no importa. La odiosa la tiene agarrada, invisible, y hay que ver cómo soltarse.

2 comentarios:

blanco dijo...

Blanco, actualicé. Y vos allá. ¿Qué pasa acá? (ahora me puedo quejar un poquito).
Saludos.



actualizaste y el texto es rarísimo: no puedo decir nada, capaz despu´s cuando me salte una ficha, capaz en unos días, o no, cuando el texto éste con su lógica propia (se viene navidad, fin de año, no sé) me diga

yo allá sí (mi amigo N) por un rato nada más, creo. acá (en mi blog) no pasa nada. como afuera, todavia. en el blog creo va a seguir sin pasar nada. afuera espero que no.

capaz narciso, no sé, habría que hablar con él.

un saludo y cuando me salte la ficha te digo

porque me escribiste claro yo te escribo así

Crespi dijo...

Brillante, jose. O, mejor: brillosa, como un cuchillo.